Gálata El sultanato del comercio y la intriga. Un crisol de culturas donde las dinastías se forjan con alianzas, veneno y paciencia.
El Sultanato de Gálata
Gálata es un imperio mercantil: su riqueza viene del comercio, su poder de las alianzas, su peligro de la paciencia con que sus gobernantes tejen sus redes.
Gobierno y dinastía
Los Nassari son la dinastía reinante, pero no la única con aspiraciones. Todos los hijos del sultán — independientemente de la madre — reciben el título de saharin (“los de Dar Sahar”) y pueden heredar. El resultado: los príncipes se matan, chantajean y alían entre sí para llegar al trono.
Las princesas Taliya y Sofiya son las más visibles. Taliya es fuego y ambición; Sofiya, quietud y cálculo.
La capital: Kahara
Ciudad portuaria amurallada. Enormes murallas de barro la protegen de las tormentas de arena del desierto de Amira. El palacio de Dar Sahar se alza como una Alhambra de otro mundo: jardines verdes, fuentes, mosaicos y sombras.
El desierto de Amira
Un mar de arena que oculta más de lo que muestra: ruinas de civilizaciones antiguas, petroglifos, y en algún lugar bajo la superficie, una ciudad que nadie recuerda.
Cultura
Gálata acepta cualquier religión, como la Roma antigua. Su lengua es el sahariya. Su inspiración: Al-Andalus y el imperio otomano.